Ignacio
Garralda

Presidente Mutua Madrileña

La subida de los impuestos, en una economía débil, es sinónimo de debacle económica.

Muchas gracias, Antonio Garamendi.En primer lugar, quiero solidarizarme con todas las víctimas y todos los familiares que han tenido algún tipo de incidencia en esta penosa experiencia. Nosotros, en la Mutua Madrileña, hemos tenido suerte y no ha habido ninguna baja laboral por ahora. En esta jornada, quería exponer, en primer lugar, lo que ha supuesto esta experiencia devastadora en el sector asegurador, y también de manera específica en el sector salud. Después haré alguna consideración de mayor amplitud.

En mi opinión, el sector de seguros se ha comportado magníficamente durante toda esta pandemia. Ha cumplido su función económica y social y ha apoyado a las empresas. El sector de seguros está para facilitar a las empresas que externalicen todos los riesgos que puedan ser asegurables. Y ahí ha estado nuestro sector, tanto con el seguro de crédito como en el de interrupción de negocios, entre otros. También ha estado con los particulares. Ha sido una red de protección para asegurar todos los bienes y, también, no cabe duda, la salud. Es esa función ordinaria la que el sector de seguros, tanto para empresas como para particulares, ha cumplido durante toda esta fase de pandemia.

Pero, además, ha tenido una función extraordinaria que no le compete durante toda esta pandemia, pero que ha asumido de forma voluntaria, que es la de proveer de liquidez a todos los sectores que la circundan. En este sentido, la Mutua Madrileña y creo que todo el sector, ha aplazado los cobros a sus clientes. No sólo con descuentos a los asegurados, sino también les ha dado facilidades de pago, aumentando los plazos y los cobros, y ha adelantado los pagos a los proveedores. Así, el sector ha hecho una cierta labor de intermediación financiera que no le compete, pero que yo ha hecho llevado a cabo a voluntad propia y con bastante éxito, siendo un proveedor de liquidez en los momentos de aflicción.

En lo relativo al seguro de salud, no cabe duda de que la colaboración público-privada ha sido proverbial. Empezando por que las pólizas de seguros no cubrían la pandemia y todas las empresas del sector, por lo menos hasta mi conocimiento, hemos cubierto todos los siniestros relativos a esta enfermedad, aunque no viniese incluida en las pólizas de seguros. Hemos hecho una colaboración con el sector público que creo que debería ser reconocida.

Pero no solo los sectores asegurados, sino todo el sector de prestación de servicios, como son los hospitales y los médicos. Han estado también al pie del cañón y han contribuido a que un 20% de los ingresos hospitalarios se haya hecho en hospitales privados y un 15% de las UCI, aproximándose, así, a la cuota de mercado que tiene el sector hospitalario privado y el sector de salud privado, de manera que la colaboración público-privada ha sido muy reseñable.

No cabe duda de que esto plantea también una serie de desafíos, como ya ha comentado Antonio Huertas, en el tema de seguros de salud y de las pandemias. Porque no se puede asegurar, es un riesgo sistémico y ahora mismo es realmente complejo de introducir en los modelos existentes de valoración de riesgos. Está toda la industria, está el supervisor y está la Comisión Europea viendo cómo encaja el sector de salud la pandemia dentro de la cobertura natural de los sectores de salud.

No obstante, podríamos explorar una institución que tenemos en España, muy específica de nuestro país, como es el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre precisamente los riesgos extraordinarios, entendiendo básicamente como tales los desastres naturales, como terremotos, inundaciones y todo tipo de tormentas. Estos riesgos son de muy difícil cobertura.

El Consorcio los está cubriendo y yo creo que sería bueno hacer un análisis o un estudio referente a si, dentro de estos acontecimientos extraordinarios de la fuerza de la naturaleza, pudieran también incluirse algo que proviene de la naturaleza, como son los microorganismos patógenos que ha producido esta pandemia u otras que puedan venir en un futuro.

Dicho esto, creo que es interesante hacer también alguna valoración respecto a España. Todos nos planteamos cómo reactivar la economía. Es un tema peliagudo, dada la situación de cierto estrés fiscal que tiene nuestro país. La solución a la pandemia ha provocado un aumento gigantesco de la deuda pública. Vamos a tener cerca de un 115% o un 120% de deuda pública sobre PIB en 2020, y eso, lógicamente, cercena muchos caminos que se podrían haber emprendido.

Las soluciones algunas son fáciles y otras difíciles. La solución fácil, en el caso de que uno esté muy endeudado, es siempre la inflación. Desgraciadamente, no vislumbramos de aquí a cinco años esta solución. Con lo cual, no es factible que la inflación se vaya encargando de empequeñecer la ratio de endeudamiento. Esta solución no la tenemos a nuestra disposición y solo tenemos dos y ambas difíciles, en el sentido de que exigen esfuerzo.

Dentro de las dos difíciles, hay una buena y una mala. Siendo muy simplista, la buena es el crecimiento económico, y la mala, es aumentar los impuestos, porque que no cabe duda de que al incrementar los ingresos fiscales en mayor medida que los gastos fiscales se irá reduciendo la brecha fiscal.

La subida de los impuestos, en una economía débil, es sinónimo de debacle económica. Creo que es un camino que no se debe emprender y, de hecho, Alemania, que es un poco el líder espiritual de la Unión Europea, lejos de subirlos, los está bajando: ha bajado el IVA, anunciando reducir el IVA del 19% al 16% hasta el fin de año y otra serie de reducciones fiscales. Es fácil que Alemania lo haga porque tiene mucho margen fiscal. La economía española está mucho más limitada, pero aumentar los tipos o crear nuevos tipos impositivos creo que no es el camino que se debe hacer, por lo menos en los dos o tres próximos años.

La Comisión Europea, antes de la pandemia, en febrero del 2020, ya era reticente a la subida anunciada por el Gobierno de una serie de impuestos. Básicamente, porque el único margen que veía era precisamente subir algo el IVA y subir o crear nuevos impuestos medioambientales, pero a los que había hecho alusión el Gobierno no parecía que fuesen de su agrado. De hecho, el Gobernador del Banco de España, ya después de la pandemia, ha planteado la poca capacidad recaudatoria de las figuras impositivas que se quieren implementar y, en cambio, tiene sus esperanzas puestas en el informe de la Autoridad Independiente Fiscal. Este informe sobre los beneficios fiscales ya se anuncia que estos podrían llegar hasta 32.000 millones y que ahí puede haber margen para ir reduciendo.

Pero parece claro que, además de los beneficios fiscales, el fraude fiscal en España sigue siendo elevado. Es muy difícil calcularlo, pero si se ven las cifras de Portugal, que antes de la pandemia tenía un paro del 6,5% mientras nosotros teníamos un paro del 14%, teniendo un modelo económico que no creo que sea muy diferente al español, y viniendo nada menos que de un rescate total hace cuatro o cinco años, no se entiende como en España antes de la pandemia, la tasa de paro era del 14% y en Portugal del 6,5%. Ahí parece claramente que hay bolsas de fraude que conviene estudiar y tratar de reducir sin necesidad de tener que aumentar los impuestos por otras vías.

La Autoridad Independiente Fiscal tiene que hacer el informe de los beneficios fiscales y considero que sería muy buena idea llevar a cabo un informe específico explicando por qué tenemos esa economía informal que no puede sustentarse en una economía que se declare avanzada.

Frente a la solución mala, la buena es el crecimiento, porque así el aumento de las bases imponibles es automático y, entonces, a través del crecimiento de las bases imponibles se cierra la brecha fiscal. Pero para que se dé ese crecimiento, debe haber una condición necesaria, aunque no suficiente, que es tener un mercado de trabajo flexible y, en este ámbito, no podemos olvidar que CEOE es la líder de la negociación.

Creo que un mercado de trabajo flexible va siempre en línea con un mayor crecimiento económico, y así lo han puesto claramente sobre la mesa los tres millones de puestos de trabajo que la anterior reforma laboral ha traído consigo. Creo que lo que debe orientar una política laboral es proteger al trabajador y no tanto proteger el puesto de trabajo. Proteger el puesto de trabajo lleva a la conclusión de que siempre habrá contratos indefinidos y contratos temporales, y esa dualidad de trabajo creo que es muy perniciosa para el sistema económico. Los temporales, al final, tienen dos efectos muy negativos, primero lo pagan los jóvenes y, vuelvo a decir coincidiendo con Antonio Huertas, que hay que fijarse más en la juventud, y la juventud está ya al máximo de su paciencia. Les vamos a dejar a los jóvenes una carga de deuda pública del 120% sobre el PIB y además unos trabajos precarios y eso supone que estamos abusando de la juventud.

Además, los temporales no se forman porque no atraen talento. Una persona temporal no te compensa formarla si vas a hacer un contrato temporal y no indefinido, con lo cual creo que la forma de proteger al trabajador es formarle e insistir una y otra vez en que hay que formarles. Es la manera de proteger al trabajador no protegiendo los puestos de trabajo de una forma rígida.

Si a eso le añadimos una inversión en I+D+i de todo el sector empresarial, ayudados por el sector público, creo que tendríamos las dos patas que deben sustentar el ansiado crecimiento económico. Espero que la comisión que hay en el Congreso vaya por esta línea y que, en la medida de lo posible, reúna los mayores votos posibles, pues seguiríamos por el buen camino. Muchas gracias.

2ª JORNADA | 16 DE JUNIO 2021

Seguros Turismo Transporte

Antonio Huertas
Presidente MAPFRE
9:00 Seguros
Ignacio Garralda
Presidente Mutua Madrileña
Joan Castells
Presidente FIATC
Pilar González de Frutos
Presidente UNESPA
Jorge Marichal
Presidente CEHAT
10:00 Turismo
José Luis Yzuel
Presidente Hostelería de España
Simón Pedro Barceló
Presidente Grupo Barceló
Juan José Hidalgo
Presidente Globalia
Antonio Catalán
Presidente AC Hoteles Marriot
Francisco López Sánchez
Consejero Delegado LOPESAN
Luis Gallego
Presidente IBERIA
11:30 Transporte
Andrés Arizkorreta
Presidente CAF
Jorge Cosmen
Presidente ALSA
Alejandro Aznar
Presidente ANAVE
Juan Pablo Lázaro
Presidente Sending Transporte
Marcos Basante
Presidente ASTIC
Carmelo González
Presidente CONETRANS-CETM
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